Cómo encontrar el mejor acondicionador para tu cabello

El shampoo acapara la atención, pero sin el acondicionador nuestro cabello jamás alcanzaría todo su potencial. Es más, el acondicionador es una de las herramientas más importantes en tu arsenal de cuidado capilar. Formulado para revitalizar el cabello seco y aportarle la hidratación necesaria para lucir bien, el acondicionador es un producto imprescindible que debes usar siempre —siempre— después del shampoo. Pero a pesar de que la mayoría sabemos que se trata de un producto indispensable, puede ser difícil conseguir el acondicionador adecuado para un tipo específico de cabello. En pocas palabras, el mejor acondicionador para tu cabello es aquel que lo hidrata sin efecto pesado. Con el fin de ayudarte a encontrar el mejor acondicionador para tu rutina de cuidado capilar, te presentamos algunos consejos.


Por qué necesitas acondicionador

Como ya hemos dicho, el acondicionador es una etapa indispensable en tu rutina para el cuidado capilar. Esto se debe a que el shampoo, que es necesario para limpiar el cabello y eliminar el apelmazamiento y el exceso de grasa, puede eliminar también la grasa natural que el cabello necesita para mantenerse hidratado. Si no usas acondicionador, el resultado puede ser un cabello apagado, seco y dañado—¡inaceptable!


Los acondicionadores están formulados para ayudar a restaurar la hidratación perdida, y esta es la razón por la que debes usar acondicionador después de cada shampoo. Aunque es buena idea usar un acondicionador formulado para tu tipo de cabello y sus problemas, también debes asegurarte de usar un acondicionador formulado para complementar cómo encontrar el mejor shampoo para tu tipo de cabello. ¿Por qué? Pues porque los shampoos y acondicionadores suelen ser creados para trabajar en colaboración y brindarte los resultados deseados.


Cómo elegir un acondicionador

Todos los acondicionadores cumplen el mismo propósito: restaurar la hidratación del cabello. Sin embargo, sus fórmulas pueden (y deben) variar según el tipo específico de cabello y sus problemas. Por ejemplo, si tu cabello es grueso, áspero o rizado, lo más probable es que necesite más hidratación que el cabello fino y lacio. Si necesitas hidratación adicional, debes buscar fórmulas de acondicionamiento profundo con aceites y texturas gruesas y enriquecidas. Las mantecas, como por ejemplo la manteca de karité, son ingredientes excelentes para tipos de cabello que necesitan hidratación adicional.


Por otro lado, el cabello fino es más propenso al exceso de grasa y al aspecto sin vida. En este caso, debes evitar los acondicionadores pesados enriquecidos y elegir uno con una fórmula para volumizar o fortalecer el cabello. Con estas fórmulas tu cabello seguramente no sufrirá el efecto pesado por exceso de humedad, y conseguirás la hidratación ligera que necesita el cabello fino. Si tienes el cabello fino, busca un acondicionador que contenga aceites ligeros en su fórmula.


Para terminar, si has usado un tratamiento de coloración para el cabello debes asegurarte de elegir una fórmula para atender tus necesidades. El cabello teñido necesita un toque especial y fórmulas que no eliminen o destiñan la coloración. Además, la coloración puede causar que tu cabello se sienta seco, así que necesitas una fórmula que restaure la humedad perdida.


Cómo usar el acondicionador

Ya elegiste tus productos para el cuidado capilar, ahora debes usarlos correctamente para lograr los mejores resultados. A menos de que las instrucciones de tu shampoo y acondicionador indiquen lo contrario, lo primero que debes hacer es lavar tu cabello con shampoo para limpiarlo y eliminar el apelmazamiento y el exceso de grasa, y luego aplicar el acondicionador para restaurar la hidratación perdida.


Si te preocupa que tu cabello quede pesado, en vez de aplicar el acondicionador de la raíz hasta la punta, puedes masajear el producto desde la mitad de los largos hasta la punta. Usa un peine de dientes anchos para distribuir el acondicionador uniformemente por todo el cabello. Los peines de dientes anchos no agreden tu cabello y te ayudan a desenredarlo sin causar el quiebre.


Asegúrate de seguir las instrucciones respecto al tiempo que debes dejar actuar el acondicionador en tu cabello antes de enjuagarlo, y asegúrate de enjuagarlo completamente cuando sea el momento. La mayoría de los acondicionadores indican que debes dejar actuar de 1 a 3 minutos antes de enjuagarlos. Cuando vayas a enjuagar el acondicionador, cambia la temperatura del agua a fresca o incluso helada. Esto ayuda a sellar la cutícula de tu cabello y puede contribuir a conseguir un aspecto más brillante después del lavado.


Después de enjuagarte, usa una toalla para secar el cabello con toques suaves o escurrir el exceso de agua. Aplica el acondicionador sin enjuague distribuyéndolo uniformemente y deja que tu cabello se seque al aire o péinalo como siempre. Cuando dejas que tu cabello se seque al aire, le permites descansar de los efectos dañinos del peinado con calor y obtener más beneficios de los productos acondicionadores que estás usando. Consejo profesional: Una crema seca para el cabello como Garnier Fructis Smooth Air Dry puede ayudarte a controlar el frizz mientras secas tu cabello sin utensilios térmicos.


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