Cómo usar la manteca de karité para el cabello y la piel

Si te gusta tener la piel hidratada y el cabello saludable (¿y a quién no le gusta?), la manteca de karité debería ser parte de tu arsenal. Este extraordinario ingrediente natural puede transformar la piel seca y el cabello con frizz, dejándolos lisos y suaves. ¿No sabes exactamente qué es la manteca de karité y cómo funciona? Te enseñamos todo lo que debes saber sobre la manteca de karité natural.


¿Qué es la manteca de karité?

La manteca de karité es producida en varios países de África como Gambia, Sudán y Burkina Faso, entre otros. La manteca de karité se elabora a partir de las semillas del árbol de karité. Es rica en ácidos grasos muy beneficiosos como ácidos esteárico, oleico y linoleico, así como vitaminas, minerales y catequinas. Existe tanto en forma refinada como no refinada, y es la forma refinada la que se transforma en manteca de karité. Tiene muchos beneficios para la piel y para el cabello.


Cinco formas de usar la manteca de karité para el cabello y la piel


1. Como hidratante

La manteca de karité puede ayudar a humectar hasta la piel más seca y agrietada. Una vez aplicada en la piel, adquiere una textura similar al aceite y es absorbida rápidamente. Puede ayudar a aliviar la tirantez de la piel y la resequedad restaurando su humedad. La manteca de karité puede ser usada como humectante todo el año. Durante el invierno en los climas más fríos, cuando la piel tiene tendencia a resecarse y descamarse, restaura la hidratación y alivia la piel en aquellas zonas donde solemos experimentar irritación o exceso de descamación. En el verano, es el producto perfecto para usar después de un día de sol para restaurar la hidratación y calmar la piel.


2. Para calmar labios resecos

¿Se te resecan los labios? La manteca de karité te puede ayudar. La manteca de karité es perfecta para cualquier tipo de piel reseca, algo especialmente común cuando se trata de los labios y sobre todo en invierno, y la ayuda a curarse. Aplica una pequeña cantidad en la mañana y en la noche para mantener tus labios lisos y suaves.


3. Para combatir la caspa y la irritación del cuero cabelludo

La manteca de karité tiene propiedades calmantes que pueden ayudar a aliviar el cuello cabelludo, especialmente si sufres de resequedad. Aplica una pequeña cantidad de manteca de karité separando el cabello en secciones y masajeando el cuero cabelludo con un movimiento circular. Si además tienes el cabello seco, en cuyo caso probablemente también lo tengas apagado o con frizz, puedes aplicar manteca de karité con un peine por todo el cabello y dejarla actuar una hora antes de aplicarte el shampoo.


4. Como crema suavizante para el cabello con frizz

El cabello áspero, seco o con frizz (o los tres a la vez) no resiste a la manteca de karité. Si tu cabello adquiere frizz al secarse, o se siente más inmanejable que nunca, usa manteca de karité para retocar las zonas problemáticas. Úsala para alisar esos cabellos rebeldes , brindar a tu cabello un brillo sano o reducir un poco el halo de frizz que te rodea.


5. Para suavizar las manos

La manteca de karité es un ingrediente común en las cremas para manos, ya que restaura la piel seca y suaviza las cutículas ásperas. Si quieres sentir las manos suaves al despertar, aplica esta mascarilla casera de manteca de karité una vez a la semana. Mezcla una pequeña cantidad de manteca de karité con azúcar morena y unas cuantas gotas de jugo de limón. Frota tus manos para exfoliaras y eliminar las células de piel muerta. Enjuaga la mezcla con jabón y agua, y aplica más manteca de karité en tus manos y masajéalas para que penetre en la piel. Una vez que tus manos absorban la manteca de karité, ponte unos guantes o medias y deja actuar toda la noche. Al despertar tus manos lucirán (¡y las sentirás!) suaves y humectadas.


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