Doble limpieza: ¿cuándo deberías hacerla?

¿Has oído hablar de la doble limpieza? Puede parecer algo que hará más tediosa tu rutina de cuidado de la piel, pero en realidad es bastante simple e increíblemente eficaz. Esta forma de limpieza intensiva garantiza que tu piel esté superlimpia antes de acostarte. Te contamos el secreto de esta técnica embellecedora, y te decimos cuándo deberías aplicarla y qué tan buenos pueden ser los resultados. Confía en nosotros, vas a querer esto en tu vida.


¿Qué es la doble limpieza?

El nombre en sí mismo prácticamente lo explica todo: en primer lugar, limpia tu piel una vez, luego limpia un poco más. Este proceso se remonta al siglo XIV y se originó en Asia (textos históricos de China, Corea y Japón describen este ritual llevado a cabo por mujeres). Hace siglos las mujeres eliminaban gruesas capas de polvos y pinturas faciales con la ayuda de aceites limpiadores. Como no lograban quitarlo todo, el proceso de limpieza proseguía con un lavado con un limpiador en espuma.


En la actualidad, el proceso sigue siendo similar. Normalmente, primero se aplica un aceite limpiador facial para eliminar el maquillaje o residuos. Luego se aplica un limpiador en espuma masajeando la piel para retirar el resto de las impurezas. La doble limpieza ofrece una experiencia de limpieza más profunda. Lavar tu rostro una sola vez podría dejar indicios de maquillaje y acumulación en la piel, pero lavarlo 2 veces garantiza que no quede nada.


¿Por qué es mejor la doble limpieza que una sola limpieza?

La doble limpieza no solo desmaquilla: realmente limpia la piel. Cualquier producto que apliques después de la limpieza, tu piel lo absorberá mejor. (Encuentra el mejor limpiador para ti aquí.) Eso significa que tu esencia, sérum, corrector de manchas oscuras o hidratante surtirá más efecto sobre la piel limpia y fresca.


¿Cuándo deberías realizar la doble limpieza?

La doble limpieza es ideal para los momentos en que llevas mucho maquillaje o necesitas limpiar la sudoración y las impurezas del rostro. Es el ritual nocturno perfecto antes de acostarte.


Para empezar, puedes usar un aceite limpiador facial o agua micelar (que contiene moléculas limpiadoras lipídicas solubles en agua) para desmaquillar. Garnier SkinActive Micellar Cleansing Water All-in-One Makeup Remover & Cleanser desmaquilla y es compatible con casi todos los tipos de piel. A continuación, usa el limpiador ideal para tu tipo de piel y masajea la piel con movimientos ascendentes. Enjuaga el rostro. La piel estará libre de cosméticos, sebo, sudor y suciedad, y la tez estará perfectamente preparada para el próximo producto. Aplica un sérum, seguido del hidratante que elijas.


La doble limpieza es una excelente manera de asegurarte de acostarte con la piel limpia.


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