Qué hacer si tu tipo de piel cambia

La piel puede sufrir muchos cambios, y a medida que envejecemos, los cambios pueden ser más confusos. A los 25 años, probablemente ya deberías tener una determinada rutina de cuidado de la piel que complemente tu tipo de piel; pero si te das cuenta de que tu piel tiene brotes o un aspecto diferente, quizá quieras ajustar la rutina de cuidado de la piel (y los productos) y examinar los factores ambientales que pueden provocar estos cambios. Detallamos algunas de las formas en que puede cambiar tu piel y cómo cuidarla.


¿Qué debes hacer si de repente tienes la piel seca?

Es posible que no entiendas por qué tu piel está repentinamente seca y tirante al tacto. ¿Es posible que estés usando productos con fragancia/alcohol o demasiada espuma que resequen tu piel? Esta puede ser la razón por la que tu piel no está tan hidratada como debería. El clima también puede desempeñar un papel importante. En otoño e invierno, nuestra piel puede volverse especialmente seca. Reconocer si las causas ambientales están haciendo que tu piel se sienta reseca podría ser el primer paso para abordar el problema. ¿Te duchas con mucho calor para mantenerte caliente? Entendemos que envolver la piel en agua caliente puede ser muy atractivo cuando la temperatura es gélida en el exterior, pero, lamentablemente, esto puede despojar a la piel de su humedad natural. Esto es especialmente cierto para la delicada piel de la cara: si la salpicas con agua caliente de la ducha y se seca, favoreces la eliminación de la humedad de la superficie de la piel. Intenta que las duchas sean con agua tibia. Además, si tu piel es seca, el alcohol o las fragancias podrían ser los culpables. ¿Usas productos que los contienen en tu rutina de cuidado de la piel? Tienen un efecto secante y pueden causar irritación en la piel. Intenta utilizar limpiadores suaves y sin perfume que contengan moléculas grasas como las ceramidas, que ayudarán a devolver la hidratación a tu piel. Por último, asegúrate de exfoliarte al menos una vez a la semana. La exfoliación elimina las células muertas que pueden acumularse en la superficie de la piel y permite que las cremas hidratantes actúen con mayor eficacia. A continuación, utiliza una crema hidratante con ceramidas para restablecer el equilibrio de tu piel.


¿Qué debes hacer si de repente tienes acné?

Puede ser realmente frustrante superar la pubertad para desarrollar acné de la nada a los 20, 30, 40 o incluso 50 años. Existen diversas razones por las que puede aparecer el acné, desde las hormonas, el estrés o factores ambientales como un gran cambio del clima. Para ayudar a aliviar el acné de los adultos, intenta luchar contra el impulso de ser superagresiva con tus productos de cuidado de la piel: conseguirás el efecto contrario al que deseas y el acné podría empeorar. Evita lavarte la cara más de dos veces al día. Opta por un limpiador suave y sécate la piel con palmaditas; no la frotes. Luego, aplica una crema hidratante que contenga retinol, ya que no solo combate el acné y suaviza la piel, sino que también ayuda a reducir la aparición de arrugas.


¿Qué debes hacer si de repente tienes la piel grasosa?

Si tu piel parece más brillante que lo habitual y el maquillaje se derrite en tu cara, puede que estés experimentando una piel grasosa de forma inesperada. Causas como los cambios hormonales, el uso excesivo de productos para la piel y el medio ambiente pueden ser los culpables de este cambio. Para combatir tu nueva piel grasosa, elige un limpiador creado específicamente para pieles grasosas. Los mejores limpiadores para pieles grasosas incluyen ingredientes como el ácido salicílico o el carbón vegetal, ya que estos pueden ayudar a eliminar la oleosidad y las impurezas. Evita los limpiadores con alcohol, ya que pueden despojar a tu piel de su humedad y de su barrera natural, lo que puede hacer que tu piel produzca más aceite. Además, mantén la limpieza a un máximo de dos veces al día y asegúrate de exfoliar al menos una vez a la semana para eliminar las células muertas que se acumulan en la superficie de la piel. La exfoliación ayudará a que la piel respire y a que los productos actúen eficazmente.


¿Qué debes hacer si de repente tienes la piel sensible?

Si tu piel se desprende y se siente muy reactiva a las influencias externas, es posible que haya desarrollado una piel sensible. ¿Cambiaste de producto hace poco? Tu piel puede reaccionar negativamente. Otras causas pueden ser el clima o la exposición excesiva al sol. Intenta mantener la interacción con tu piel al mínimo: limpiarla una vez al día e hidratarla suele ser todo lo que necesita la piel sensible. Debes utilizar productos suaves sin parabenos, alcohol ni fragancias. Aunque deberías exfoliarte con un producto suave una vez a la semana (no más, ya que podría irritar tu piel), evita los exfoliantes que contengan cristales o conchas, ya que pueden dañar tu piel frágil. Asegúrate de llevar siempre un FPS 15 de amplio espectro o superior, independientemente de cómo esté el tiempo afuera, para proteger tu piel de los dañinos rayos UV del sol.


Sin importar el tipo de piel, todo el mundo debería aplicarse FPS para proteger su piel del sol. Estos pasos útiles te permitirán restaurar la piel repentinamente diferente a como era antes.