Las reglas de oro de la coloración

El color de pelo perfecto puede iluminar tu tez y darle vida a cualquier look. Cuando tiñes tu cabello, es importante recordar que el color no levanta al color. El cabello previamente teñido no puede aclararse simplemente si aplicas un tono más claro. El color que se usó antes solo enturbiará el color que tienes ahora. Se puede oscurecer el cabello que ya tiene color, pero, si intentas que se vea como el color de la caja, tu color actual afectará al resultado. Si tienes el pelo teñido y quieres pasar a un tono más claro, lo mejor es que acudas a un profesional para que te aplique el tratamiento adecuado de aclarado. Para conseguir el resultado deseado de color, se deben aplicar las siguientes “reglas de oro”.


Todo es cuestión de la base

Oscurecer o aclarar el color natural del cabello ofrece una actualización inmediata de tu estilo. La primera “regla de oro” de la elección del color es mantenerte a no más de dos niveles de tu color natural o base. Esto se aplica tanto a los tonos más claros como a los más oscuros. El color del cabello se divide en diez niveles diferentes. Estos niveles se utilizan para describir lo oscuro o claro que es tu color de cabello. El nivel 10 es el rubio más claro, el nivel 9 es el rubio claro, el nivel 8 es el rubio medio, el nivel 7 es el rubio oscuro, el nivel 6 es el marrón claro, el nivel 5 es el marrón medio, el nivel 4 es el marrón oscuro, el nivel 3 es el marrón más oscuro, el nivel 2 es el marrón negro y el nivel 1 es el negro. Identificar el nivel de tu color de cabello actual antes de cambiarlo puede ayudarte a determinar cuál será el resultado final.


Conoce tu tono de piel

Puede parecer contradictorio, pero conocer tu tono de piel es la segunda “regla de oro” del color del cabello. Tu tono de piel determina qué colores son más favorecedores en la ropa, las joyas y, sobre todo, en el cabello. Seguro que has oído a las personas decir “soy de verano” o “soy de invierno” cuando hablan de los colores que las hacen sentirse mejor. A lo que realmente se refieren es al tono de su piel. Hay dos tipos básicos de tonos de piel: cálidos y fríos. Los tonos ceniza y bermejo son más adecuados para las personas con tonos de piel fríos, mientras que los colores dorados, cobrizos, caoba y castaños complementan a las personas con tonos de piel cálidos. Para determinar tu tono de piel, mira la piel de la parte interior de tu muñeca. Las personas con tonos de piel cálidos tienen venas con un tinte ligeramente verde. Si tu piel es de tono frío, tus venas tendrán un color azulado. La piel de tono cálido es más propensa a broncearse, mientras que la de tono frío es más propensa a quemarse. El tono de tu piel puede ayudarte a elegir un color que dé un brillo natural tanto a tu pelo como a tu piel.


La respuesta está en los ojos

Se dice que los ojos son la ventana del alma. Y cuando se trata de elegir el color de pelo adecuado, los ojos son también la tercera “regla de oro”. El color de los ojos, el color del pelo y el tono de la piel se combinan para crear un look que es tu naturaleza. La piel clara con ojos azules tiende a quedar muy bien con el cabello rubio o castaño claro con reflejos rubios. La piel de tonos medios con ojos avellana combina bien con los tonos rubios o cobrizos más oscuros. Además, la piel de tonos medios con ojos verdes suele quedar muy bien con el cabello colorado. La piel oscura con ojos marrones queda fabulosa con el marrón intenso o el negro con reflejos cobrizos o marrones. Un color de cabello que resalte el color de tus ojos crea la paleta perfecta para el maquillaje, la ropa y las joyas.


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