Nuestro mejor hidratante para piel grasa

La piel grasa puede traducirse en marcas y un aspecto brillante y grasoso, por lo que es frecuente y muy lógico que los tipos de piel grasa busquen soluciones. Además de una limpieza adecuada y un cuidado general de la piel, usar un hidratante facial apropiado es una de las mejores maneras de mantener una piel de apariencia saludable y resplandeciente, sin brillos. La piel grasa puede ser un desafío, pero con el cuidado adecuado de la piel y los productos elegidos a conciencia, tu rutina de cuidado de la piel grasa puede ser muy fácil. Como describe la Academia Estadounidense de Dermatología (AAD), «la piel grasa exige una cuidadosa observación para garantizar una respuesta favorable a los productos y la rutina general de cuidado de la piel». Es fundamental entender tu tipo de piel y descubrir de qué manera los productos para el cuidado de la piel que utilizas pueden ayudar a matificar o controlar el aspecto de tu piel. Más adelante veremos cómo saber si tienes la piel grasa, cómo controlar y reducir la piel grasa, y cómo hidratar la piel grasa más eficazmente. Prepárate para convertirte en un experto en todo lo que necesitas saber sobre tu tipo de piel.


¿Tengo la piel grasa?

Antes de buscar una rutina para el cuidado de la piel grasa, el primer paso es confirmar que realmente tienes un tipo de piel grasa. La piel grasa se manifiesta de varias maneras. Si a menudo tienes una sensación de piel grasa y te aparecen espinillas, puntos negros o poros dilatados, es probable que tengas la piel grasa. Puede que descubras que el maquillaje se disuelve rápidamente sobre tu rostro o sientes que se corre fácilmente. Tal vez observes poros dilatados o «visibles» en tu rostro. En términos generales, los tipos de piel grasa tienden a verse «brillantes» o con un lustre cubriendo el rostro. (Si tienes grasa solamente en la zona T y el resto de tu rostro presenta sequedad, podrías tener una piel mixta.)


Para conocer tu tipo de piel te recomendamos que realices una simple prueba con papel secante. Antes de acostarte, limpia tu rostro como de costumbre. Sáltate el hidratante y acuéstate con el rostro totalmente limpio. Por la mañana, pásate un trozo de papel secante por la frente, la zona T, las mejillas y el mentón mediante toquecitos suaves. Si todas las zonas presentan grasa en el papel, oficialmente tienes piel grasa.


La piel grasa también puede verse afectada por factores como las condiciones meteorológicas, el estrés y las hormonas, así que es importante que cuentes con una rutina de cuidado de la piel para todo el año. Ahora que identificaste tu tipo de piel grasa, el próximo paso es encontrar la rutina de cuidado de la piel adecuada para ti y aprender a controlar tu piel grasa.


Cómo controlar la piel grasa

La mejor manera de controlar la piel grasa es por medio de una rutina de cuidado de la piel formulada directamente para tu tipo de piel. Te recomendamos una rutina de cuidado de la piel completa que incluya un limpiador facial, un tónico, un exfoliante facial y un hidratante, además del uso de mascarillas faciales siempre que las necesites.


Las personas con piel grasa pueden tener el impulso de frotar la piel al exfoliar para eliminar cualquier indicio de grasa. En realidad, la ausencia total de grasa es contraproducente para la piel. Cuando la piel pierde por completo sus aceites naturales, puede reaccionar sobreproduciendo grasa, lo que significa que tu piel tendrá tanta grasa como antes o incluso más. «Si has transpirado mucho o tienes un grave brote de acné, puede parecer natural frotarte la piel», explica la Academia Estadounidense de Dermatología (AAD). «¡No lo hagas! Frotar irrita la piel y puede empeorar cualquier afección cutánea, incluido el acné.» Este ciclo determina que el hidratante facial sea un paso fundamental para los tipos de piel grasa. Después de limpiar y completar todos los pasos para preparar la piel, es importante usar un hidratante facial especialmente formulado para la piel grasa. Busca un hidratante sin aceite con SPF que proteja y nutra tu rostro sin exacerbar la piel grasa. Nos gusta Garnier Moisture Rescue Actively Hydrating Daily Lotion, que ayuda a fortalecer la barrera hídrica de la piel para mantenerla saludable y nutrida por más tiempo.


Si tu piel tiene tendencia a volverse más grasosa a lo largo del día, busca productos para el cuidado de la piel con la etiqueta «control de grasa» o «matificante». Los productos matificantes contrarrestan el brillo y garantizan una piel suave a lo largo del día. Nos gusta Garnier SkinActive Micellar Cleanser All-in-1 Mattifying como una solución matificante combinada con un desmaquillante y un limpiador facial. La fórmula de agua micelar es suave, pero tiene la fuerza necesaria para eliminar las impurezas de la piel grasa. Para usarla, impregna 2 toallitas de algodón con el agua micelar limpiadora y pásalas suavemente por el rostro. ¡No es necesario enjuagar!


La mayoría de las personas normalmente se limpian la piel por la mañana y por la noche, y luego aplican un hidratante facial. «Algunas personas con la piel de tendencia acneica o grasa necesitan limpiarse el rostro 2-3 veces al día», informa la Academia Estadounidense de Dermatología (AAD). «Por otro lado, la limpieza facial excesiva puede provocar un aumento de la producción de grasa, por lo cual es necesario lograr un equilibrio en función de las necesidades de cuidado cutáneo de cada persona.»


Las mascarillas faciales también ayudan a minimizar los efectos de la piel grasa (además, pueden convertir tu rutina matutina en una sesión de spa de lujo). Para añadir las mascarillas faciales a tu rutina de cuidado de la piel, empieza limpiando tu rostro y luego aplica la mascarilla facial para piel grasa que elijas. Las mascarillas de tejido proporcionan un efecto calmante y refrescante durante todo el día. Deja actuar la mascarilla de tejido por solo 15 minutos sobre tu rostro, y tu piel estará lista para un día especialmente resplandeciente. Si quieres una mascarilla de tejido, elige Garnier SkinActive Super Hydrating Sheet Mask Mattifying, una mascarilla facial con té verde y sin aceites minerales para calmar la piel y ácido hialurónico para hidratarla. Cuando necesites limpiar el exceso de impurezas del rostro (al salir del gimnasio, después de un caluroso día de playa o si sientes que tu piel lo necesita), opta por una mascarilla a base de arcilla que ayuda a absorber el exceso de grasa. Garnier SkinActive Pore Purifying 2-in-1 Clay Cleanser/Mask es una mascarilla en crema que se endurece al secarse y elimina las impurezas de la piel. Úsala a diario como un limpiador facial antigrasa especialmente útil para la piel grasa, o guárdala para esos días en que necesites una ayuda extra, y deja actuar por 15 minutos como una mascarilla facial. La mascarilla facial está formulada con extractos de carbón, que actúan como un imán para eliminar el exceso de grasa e impurezas y dejar una sensación de piel suave y limpia. Puedes usar las mascarillas faciales siempre que las necesites, o guardarlas para dar a tu piel una inyección de resplandor antes de una ocasión especial. Las mascarillas faciales también son útiles para mantener el aspecto saludable de la piel después de un viaje.


Una vez que hayas encontrado la rutina de cuidado de la piel adecuada para ti, puedes ajustar tus hábitos diarios para ayudar a reducir la piel grasa.


Cómo aliviar la piel grasa

La mejor manera de reducir la piel grasa es por medio de una rutina de cuidado de la piel específica para piel grasa. Puede que tu tipo de piel no cambie, pero puedes controlar la grasa y ayudar a entrenar tu piel para que sea menos grasa con algunos consejos y productos de cuidado de la piel básicos.


Las toallitas limpiadoras son un producto de cuidado de la piel especialmente útil para los tipos de piel grasa. Lleva contigo un paquete de estas cómodas toallitas faciales (nos encanta Garnier SkinActive Clean+ Purifying Oil-free Cleansing Towelettes) y pásate una toallita por el rostro cuando te veas la piel brillante. Úsalas para limpiar los poros y eliminar el exceso de grasa cuando no tengas un baño cerca. Las toallitas faciales deberían acompañarte siempre al gimnasio o de viaje para limpiar la sudoración y las impurezas de forma práctica. (También te recomendamos dejar un paquete de toallitas en tu mesita de noche para esas noches en que te sientes demasiado cansada para salir de la cama y limpiarte el rostro.) El papel secante también debería formar parte de tu kit antigrasa práctico. Simplemente presiona una banda de papel secante sobre el rostro, deja actuar unos segundos y retira el exceso de grasa. Intenta no frotar el papel sobre la piel, ya que puede esparcir las impurezas de la piel; por el contrario, deslízalo sobre la piel sin tocar fuera del papel secante.


Si tu piel grasa te provoca marcas, apuesta por un limpiador facial formulado con ingredientes que combaten el acné, como ácido salicílico o peróxido de benzol. Garnier SkinActive Clean+ Shine Control Cleansing Gel se ha formulado especialmente para piel grasa. Contiene ácido salicílico para ayudar a combatir las bacterias del acné y extractos de carbón para eliminar las impurezas de la piel. Lávate la cara con agua tibia, ya que las altas temperaturas pueden secar la piel y favorecer la producción de grasa a largo plazo. Después de la limpieza, seca con golpecitos suaves; no te frotes la piel para evitar que se irrite.


La piel grasa también puede empeorar por la dieta. Huye de los alimentos procesados, las frituras y el alcohol, y opta por aperitivos a base de frutas y vegetales. Ingiere alimentos que fortifiquen la piel, como las espinacas, el Kale y las zanahorias, que ayudan a iluminar la piel además de mejorar la salud desde el interior. Los alimentos ricos en ácidos grasos omega 3, como el salmón, el atún y las almendras también pueden fomentar el aspecto saludable de la piel.


El estrés puede exacerbar la piel grasa. Intenta dormir bien y hacer ejercicio, 2 formas perfectas de combatir el estrés. La piel grasa también puede estar asociada a la pubertad o los cambios hormonales. Si los problemas de la piel persisten, consulta a un dermatólogo cuál es la mejor manera de controlar la piel grasa.


Mantener la piel nutrida es clave incluso para la piel grasa, así que veamos cómo hidratarla.


Cómo hidratar la piel grasa

La hidratación puede parecer contraproducente, pero la nutrición es tan importante para los tipos de piel grasa como para cualquier persona con la piel más seca. Deberías hidratarla 2 veces al día, por la mañana y por la noche, como último paso de la rutina de cuidado de la piel. Asegúrate de limpiar el rostro antes de hidratarlo, para ayudar a sellar los nutrientes saludables. La Academia Estadounidense de Dermatología (AAD) aconseja «aprovechar al máximo tu hidratante facial, aplicándolo sobre la piel húmeda en cuanto salgas de la ducha para retener la humedad». Hidrata aplicando la loción con movimientos circulares alrededor de las mejillas, el mentón y la zona T, y evita la delicada zona de los ojos. En lugar de estirar la piel, que puede favorecer la aparición de arrugas, aplique el hidratante masajeando suavemente la piel.


Cuando se trata de elegir un hidratante facial, busca un producto que esté formulado específicamente para la piel grasa. Puesto que las marcas pueden acompañar a la piel grasa, es importante buscar un producto para el cuidado de la piel que no irrite los poros a la vez que aporte nutrición. Elige un hidratante a base de agua y sin aceite que hidrate la piel con un menor riesgo de obstruir los poros. Busca productos etiquetados como no comedogénicos, lo que significa que se han formulado especialmente para evitar la obstrucción de los poros. Nos gusta Garnier SkinActive Moisture Rescue Actively-Hydrating Daily Lotion Fragrance Free para hidratar la piel 2 veces al día; es un hidratante facial simple, especialmente formulado para nutrir la piel sin empeorar los problemas cutáneos. También es un hidratante con SPF 15 de amplio espectro, que deberían usar todos los tipos de pieles a diario para ayudar a proteger del envejecimiento, los daños solares y la piel no saludable. Si quieres incorporar más antioxidantes a tu rutina, te recomendamos Garnier SkinActive Moisture Bomb the Antioxidant Super Moisturizer. Formulado con ácido hialurónico nutritivo y vitamina C, bayas de goji y extractos de granada, el hidratante ayuda a proteger la piel de los radicales libres perjudiciales y fortalecer la barrera hídrica de la piel.


Usa un hidratante facial para ayudar a fortalecer la barrera hídrica de la piel contra los elementos, especialmente si la piel está expuesta a climatizadores o ciclos de frío-calor intensos. Si tu piel tiende a volverse especialmente grasa con el calor del verano, olvídate de las capas gruesas de base de maquillaje y elige una BB Cream hidratante para cubrir las imperfecciones. Prueba con una cobertura especialmente formulada para la piel grasa, como Garnier 5-in-1 Miracle Skin Perfector Oil-Free. La fórmula está pensada para controlar el brillo y minimizar los poros, 2 problemas que los tipos de piel grasa conocen muy bien. También puedes variar tu rutina de cuidado de la piel con cada nueva estación de otros modos. Durante el invierno, prueba con una crema nutritiva de noche que sea más espesa que tu hidratante diario. Incluso si no sientes la piel seca, todos los tipos de piel necesitan una inyección extra cuando están expuestos a los elementos. Una crema de noche te ayudará a despertarte con una piel de aspecto saludable.


Con la rutina de cuidado de la piel adecuada, los productos formulados para la piel grasa y un estilo de vida saludable, la piel grasa es manejable. Con una rutina especialmente diseñada, puedes despedirte de la piel brillante, las marcas y los poros dilatados (o como mínimo integrarás estos problemas del cuidado de la piel grasa en tu rutina diaria).