Cuidado de la piel para principiantes: lo que hay que saber

¿Te identificas con esta afirmación? Sabes que necesitas cuidar de tu piel, pero no estás segura de qué rutina de cuidado de la piel es mejor para ti. Quieres que tu piel tenga un buen aspecto cada día, pero necesitas algunos consejos para conseguirlo. El mundo del cuidado de la piel es difícil de navegar y puede ser bastante abrumador. Sigue esta rutina sencilla de cuidado de la piel y te guiaremos hacia la felicidad de tu piel.

Paso n.º 1: determina qué tipo de piel tienes

¿Tu piel es grasosa y brillante, especialmente en la zona T? Probablemente tengas la piel grasosa. ¿Sientes la piel escamosa y tensa al tacto? Es probable que tengas la piel seca. ¿Ves imperfecciones en tu cutis y los productos te irritan la piel? Apostamos a que tienes la piel sensible. Y si tu piel no presenta los problemas mencionados anteriormente y no tiene imperfecciones, podemos suponer que tienes una piel normal.


Paso n.º 2: limpieza

Ahora que sabes qué tipo de piel tienes, estás preparada para atender sus necesidades y encontrar el mejor limpiador. Para la piel grasosa, utiliza un lavado de cara suave que no contenga alcohol, ya que puede resecar tu piel y hacer que produzca más aceite. Para la piel seca, prueba un limpiador cremoso que elimine la suciedad, pero que no despoje a la piel de sus aceites naturales. Para la piel mixta, se recomienda un lavado de cara especialmente formulado para ese tipo de piel. Hidratará las partes más secas de tu rostro, pero no resecará tu piel. Para la piel sensible, se recomienda un limpiador suave con menos ingredientes y sin fragancia. Para la piel normal, utiliza un limpiador suave que conserve la hidratación y la barrera natural de la piel.


Paso n.º 3: tónico

El tónico puede proporcionar un estímulo adicional de limpieza, especialmente en la piel grasosa o mixta con una zona T un poco más brillante. Aplica un poco en la zona más grasosa para cerrar los poros y eliminar los residuos. Utiliza un producto que sea suave y no contenga alcohol, o que contenga una pequeña cantidad, ya que podría hacer que tus glándulas sebáceas produzcan más aceite como respuesta.


Paso n.º 4: hidrátate

Sea cual sea tu tipo de piel, siempre necesitas hidratarte. Es una parte fundamental para que tu piel se vea y se sienta bien. Para la piel grasosa, recomendamos una crema hidratante ligera, no obstructiva y sin aceites. Para la piel seca, prueba con una crema más espesa. Para la piel mixta, busca una crema hidratante y sin aceites. Para la piel sensible, lo mejor es una crema ligera con menos ingredientes y sin perfume ni alcohol. La piel normal necesita una hidratación suave pero ligera para mantener su equilibrio natural.


Con solo cuatro sencillos pasos, tendrás tu propia rutina de cuidado de la piel.