Cómo saber si un producto es muy viejo para usarlo en la piel

Todos estamos de acuerdo en que los alimentos vencidos son desagradables y definitivamente no son algo que queramos en nuestro cuerpo. Sin embargo, cuando se trata de productos para el cuidado de la piel, a veces no estamos tan atentos. Muchos de nosotros tenemos productos que no solo vencieron hace unos meses, sino que pueden pasarse incluso por unos cuantos años. Una vez que los productos se contaminan o se exponen al aire, pueden convertirse en refugios para las bacterias, lo que provoca diversos problemas en la piel. No dañes innecesariamente tu piel. Compilamos una lista de cuándo debe desechar cada cosa.


Toallitas faciales: 3 meses después de abrir el paquete

Las toallitas faciales son estupendas cuando las consigues por primera vez: contienen mucho líquido, huelen reconfortantes y funcionan bien para desmaquillar. Sin embargo, con el paso del tiempo, el líquido de las toallitas se evapora rápidamente, lo que hace desaparecer las cualidades limpiadoras. Si quieres que las toallitas limpiadoras sean eficaces, tíralas después de dos meses. No querrás irritar o raspar tu piel con toallitas secas.


Rodillos para los ojos: 6 meses después de abrir el envase

La región de los ojos es sensible y más propensa a las infecciones que cualquier otra parte de la cara. Sé diligente con los productos que tocan tus ojos, en especial con los rodillos para los ojos, y deséchalos después de 3 meses para evitar infecciones.


Cremas hidratantes y sueros: 12 meses después de abrir los envases

Cuando se trata de cremas hidratantes y sueros, la abertura y la aplicación del producto juegan un papel importante en la vida útil. Si tienes un producto bastante hermético con una abertura diminuta que solo te permita poner una pequeña cantidad directamente en la mano, podrás conservar el producto durante más tiempo que si está guardado en un tarro grande. La abertura mayor y el aumento de la superficie hacen que haya más posibilidades de exposición a la oxidación y a las bacterias. Asegúrate siempre de lavarte las manos antes de utilizar el producto para evitar la contaminación y darle más longevidad.


Limpiadores: 12 meses después de abrir el envase

Los limpiadores suelen tener una pequeña abertura y no hay mucha superficie que pueda entrar en contacto con las bacterias. Puedes almacenar este producto durante un año, pero fíjate en la fecha de caducidad para asegurarte de que no estés utilizando por error algo que ya ha caducado.


Además, con todos los productos utiliza tus sentidos para evaluar si el producto sigue siendo bueno. Si tu producto de cuidado de la piel huele de forma extraña, tiene una consistencia extraña o el envase empieza a deformarse, deja de utilizarlo inmediatamente para evitar brotes e infecciones.