El aceite de coco, también conocido como cocos nucifera, es un aceite elaborado a partir de las fibras internas del coco. Después de secar la pulpa del coco, esta se prensa en frío para extraer el aceite, de una textura semisólida parecida a la vaselina.
Aunque a menudo se lo confunde con la leche o el agua de coco, el aceite de coco es un producto distinto. Se extrae de la pulpa, a diferencia de la leche de coco (hecha al macerar la pulpa y remojarla en agua) o del agua de coco (el líquido transparente presente en los cocos jóvenes). Inicialmente popular en la fabricación de jabones por sus propiedades humectantes, el aceite de coco se utiliza ahora en una amplia gama de productos de belleza.